
Había transitado el Conservas Orbe Zendal con tanta superioridad por la EHF European Cup que se pudo haber dudado del nivel de la competición. Sin restar mérito a la solvencia porriñesa, el Hazena demostró que había sido también el designio de los sorteos. Partido vibrante, complejo y competido en el Municipal louriñés, de corazón y pizarra; de furia y dolor. El 31-28 premia la fe y la profundidad de banquillo del Orbe Zendal ante un rival también enorme, que siempre penalizó los errores locales. Acostumbrado a sentenciar en la ida, las mujeres de Isma Martínez tendrán que apretar los dientes en la vuelta.
Suceda lo que suceda, el nivel del adversario dignifica también al Orbe Zendal. La documentación que había estudiado el cuerpo técnico porriñés no mentía. El Hazana Kynzvart se construye desde la gran calidad de su portera, Novotna, para florecer después desde su primera línea, con la también internacional Vavrova. El duelo apuntó a guarismos bajos en un primer periodo controlado por las visitantes (3-6 como mejor ventaja). Isma maniobró hacia el final, abriendo su defensa con un 5.1 que ya mantuvo tras el descanso y propició una aceleración en el ritmo. Al empate 13-13 le siguió un 13-15 que clausuraba esa primera parte.
Fueron Valles y Aitana Santomé las que habían reactivado a un Porriño demasiado plano inicialmente en su circulación. Valientes en su verticalidad, desde esas grietas se insufló energía al ataque, mucho más impredecible cuando además se conectó con Zhukova. El Orbe Zendal tomó el mando por primera vez desde el 1-0 con el 21-20 del minuto 40. El Hazena resistió con sus contragoles o goles en primera oleada. Cuando tenían que masticar la jugada, sufrían más las de Miroslav Straka.
Estaba el partido eléctrico, bullicioso, y el pabellón, efervescente, cuando unos gritos silenciaron a todos; los de Tesarova, que se lesionó la rodilla, todo apunta que de gravedad, cuando encaraba la defensa porriñesa. Incluso Isma meneaba la cabeza en la banda, desolado, y a todas las jugadoras se les notaba el sudor frío y la tensión baja. Quizá haya pesado ese desconsuelo al Hazena. Aunque aguantó en la reanudación, al final acabó cedieron una ventaja que no desmonta sus opciones pero que sí alimenta las del Orbe Zendal. La final, era de prever, exigirá una gesta. Pero es posible.
Enlace de origen : El Orbe Zendal llegará muy vivo a Chequia