Emilio Aragón: “La única manera en la que sé vivir es en familia”

El artista polifacético Emilio Aragón (La Habana, 1959) se encuentra inmerso en dos nuevos proyectos. El primero de ellos es “Godspell”, el musical que ha coproducido junto a Antonio Banderas y que se lucirá entre el 27 y el 30 de marzo en el teatro Jovellanos. Por otro lado, Aragón acaba de lanzar su primer libro infantil, “Telmo Lobo. El misterio del capitán”, una obra que nace de un encargo de Aruca, una de sus nietas.

-¿Cómo define el resultado obtenido por “Godspell”, este trabajo realizado con Antonio Banderas?

-Es una obra que tiene muchísima energía desde el primer minuto. Es un musical que consigue que los espectadores salgan del teatro reconfortados porque da pie a reflexionar sobre muchas cosas que se nos olvidan.

-“Godspell” fue la primera comedia musical con la que se encontró al llegar a España en los años 70. ¿Por qué entendió que seguía estando vigente?

-Siempre hemos tenido problemas, pero hay momentos en los que hay picos. Cuando nació, lo hizo en el momento álgido de la guerra de Vietnam y es una obra divertida que, de alguna manera, le plantó cara a una serie de problemas y temas muy candentes en aquel momento. Nosotros vimos que estaba la guerra en Ucrania y otros problemas que hacían que la obra cobrara mucho sentido.

¿Qué mensajes lanza?

-Es una obra que habla de esperanza. También de Amor, con mayúsculas. Si estos dos temas los aderezas con vodevil, unas coreografías fantásticas de Carmelo Segura, una escenografía bárbara de Sebastiá Brosa, música en directo, mucha comedia y drama, lo conviertes en un plato muy apetecible.

-“Godspell” está basada en el Evangelio de San Mateo. ¿Mantienen presente el componente religioso?

-Lógicamente. Pero lo que trata Mateo en esas parábolas es absolutamente universal.

-¿Qué sentimientos espera despertar en quienes se den cita en el teatro Jovellanos?

-“Godspell” es muy versátil y permite pasar del drama a la comedia en segundos. Se van a emocionar inevitablemente. Van a vivir una montaña rusa de emociones. Al final, la vida es lo que hace “Godspell”, que es destacar la actitud con la que transitas y que entiendas que tienes que caminar junto al que tienes al lado e intentar entender sus problemas para que él pueda entender los tuyos.

-Acaba de lanzar su primer libro infantil, “Telmo Lobo. El misterio del capitán”.

-Sí. Estaba acostumbrado a leerles a mis nietos cosas que había escrito. Un día mi nieta, Aruquina, que va a cumplir 9 años, me dijo: “Bebo, tienes que hacer un libro con estas historias”. Había un interruptor puesto en “off” y ella lo que hizo fue darle al “on”. Esa ilusión ya estaba en mí. Es una novela de aventuras que, aunque ponga que es para niños de 9 a 14 años, un adulto también se va a divertir leyéndola.

-¿Cuáles son las claves para haber dejado huella en tantos campos?

-Es algo que uno no se plantea. He tenido la suerte de trabajar en lo que a mí me gustaba. Para mí, el domingo es igual que el martes y que el jueves. Y si tengo que estar hasta las once de la noche escribiendo, estoy. Me gusta lo que hago y tengo esa suerte. Y, sobre todo, tengo una compañera, que es mi mujer (Aruca Fernández-Vega), que entiende que esto no tiene horas ni días y me apoya y me ayuda. Hoy puedo estar con “Telmo Lobo”, pero a lo mejor dentro de unos meses estoy con el guion de una película o componiendo una canción. Al final, de lo que hablamos es de contar historias.

-La importancia de cuidar las relaciones, como se resalta en “Godspell”.

-Eso es. Vivir en comunidad. Nos equivocamos si no entendemos que tenemos que vivir en comunidad y hacer que esa comunidad sea sólida y tratar de limar las asperezas. Si hemos evolucionado ha sido porque, cuando a alguien le han herido en una guerra, nos hemos dado la vuelta y le hemos ayudado. Nos tenemos que quedar con la idea de que tenemos que intentar, entre todos, avanzar. “Godspell”, de alguna manera, nace con esa idea.

-¿Hay alguna profesión que se le resista y tenga ganas de probar?

-Me encantaría que el día tuviera 47 horas, pero solo tiene las que tiene. Tengo asignaturas pendientes en el mundo de la música, con instrumentos que me gustaría aprender. Y también me gustaría aprender a dibujar. En fin, muchas cosas; pero al final lo importante es que lo que hagas en ese momento te haga feliz y que pongas toda la pasión en lo que estés haciendo. Y, sobre todo, hacerlo en familia, que es la única manera en la q

Suscríbete para seguir leyendo

Enlace de origen : Emilio Aragón: "La única manera en la que sé vivir es en familia"

OBTENGA UNA MUESTRA GRATUITA

La contactaremos lo más rápido posible.