
La Unión Europea (UE) guarda silencio ante el anuncio de Donald Trump de imponer aranceles de un 20% a las importaciones, y sopesa una respuesta que llegará previsiblemente en los próximos días, y que los ministros de Economía y Comercio del bloque discutirán durante una reunión el próximo lunes en Luxemburgo.
No habrá reacción este miércoles noche en Bruselas. La Comisión asegura desde hace meses que prepara una respuesta “firme”, “justa” y “proporcionada” a lo que considera unos gravámenes “injustificados” por parte de la Administración Trump. También advirtió que la reacción no sería inmediata y debían evaluar el alcance y el impacto. Frente a las grandes declaraciones, el Ejecutivo comunitario opta por la prudencia.
Este jueves habrá previsiblemente una declaración institucional a la que seguirá una reunión de los embajadores de los Veintisiete, todavía por concretar. La Comisión llevaba semanas trabajando en una lista de productos a los que imponer de compensación por los aranceles del 25% que Trump impuso el pasado mes de marzo sobre las importaciones de acero y aluminio. Después, llegó ese mismo gravamen aplicado a los coches y que entrará en vigor este mismo 3 de abril, según ha confirmado el presidente de Estados Unidos. Y ahora, un 20% a todas las importaciones.
La respuesta europea
En respuesta a los aranceles sobre el acero y el aluminio, la Comisión anunció el pasado mes de marzo medidas de represalia que ascendían a unos 26.000 millones de euros. Entonces, Bruselas optó por reaccionar en dos fases. En primer lugar, estaba previsto que se reintrodujeran los gravámenes que el Ejecutivo comunitario impuso en 2018, en respuesta a la primera escalada comercial con Trump, y que fueron suspendidos tras llegar a un acuerdo con el expresidente de EEUU Joe Biden.
Las medidas de compensación afectaban a productos industriales pero también a otras exportaciones particularmente emblemáticas como las motos Harley-Davidson, el bourbon o los vaqueros Levi’s. La Comisión calculó que en total el valor de estas medidas alcanzaba aproximadamente los 8.000 millones de euros. Sin embargo, en 2018 los aranceles fueron de un 10% respecto al 25% actual y además afectaban a más productos. Bruselas estima el impacto de las nuevas medidas en un 5% de las importaciones europeas, es decir, unos 26.000 millones.
Para llegar a esa cifra, la Comisión abrió un proceso de consultas con el objetivo de cerrar una cifra de productos que equiparara el impacto de los aranceles americanos. Estas medidas debían entrar en vigor a mediados de abril. Esa lista no se ha hecho pública pero incluía sectores con un peso político y económico notable en Estados Unidos, y para los que la UE tuviera alternativas en países aliados. La Comisión puso en el punto de mira, por ejemplo, la soja que se produce en Luisiana –estado del ‘speaker’ del Congreso, Mike Johnson–, la ternera o el pollo, importantes en Nebraska o Kansas, o madera producida en Virginia o Alaban, todos estados republicanos.
Negociaciones
La UE siempre ha defendido que los aranceles son malos para ambas economías y que la mejor forma de solucionar posibles conflictos comerciales es sentándose a negociar. En un intento de buscar un acuerdo, la Comisión decidió retrasar la entrada en vigor de las medidas compensatorias e imponerlas al mismo tiempo. Sefcovic viajó después a Washington en busca de un acuerdo pero volvió con las manos vacías. Estados Unidos anunció apenas 24 horas después el gravamen a los coches fabricados fuera de su territorio.
Retrasar la imposición de esas medidas daba además tiempo a la UE para medir su respuesta en función de los nuevos aranceles que Estados Unidos planeaba para este miércoles. “Este enfoque maximiza nuestra capacidad de dar la respuesta más firme y proporcionada posible a los aranceles estadounidenses”, dijo el portavoz de la Comisión, Olof Gill. Eso es lo que la Comisión hará en los próximos días. Gill ha dicho este miércoles que aunque Šefčovič no tiene previsto por el momento volver a Washington esto podría cambiar en cualquier momento.
Los ministros de Comercio de la UE se darán cita en Luxemburgo el próximo lunes. Lo harán con un 20% aranceles sobre las importaciones encima de la mesa y la industria esperando con atención la respuesta. La postura de los veintisiete sigue siendo que es mejor negociar un acuerdo que entrar en un intercambio de aranceles. Pero ahora se sentarían no ya con una pistola apuntándoles sino con las primeras balas en el aire.
Enlace de origen : La UE guarda silencio y sopesa su respuesta a los nuevos aranceles de Trump