Profesionales de Veterinaria de toda la provincia se concentraron este miércoles ante la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra, para mostrar el malestar del sector con el Real Decreto que aborda los antibióticos prescritos a animales de compañía.
Además, recuerdan que son varias las actuaciones de la Administración del Estado que han desembocado en la situación general de malestar del sector, como la no convocatoria de plazas de formación sanitaria especializada para veterinarios, el IVA del 21% con el que se grava estos centros, o los prospectos y fichas no actualizadas.

Concentración de veterinarios ante la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra. / Rafa Vázquez
El resto del colectivo de veterinarios y veterinarias gallegos también se ha movilizado ante las subdelegaciones de las provincias de Lugo y Ourense, y frente la Delegación del Gobierno, con sede en A Coruña, para expresar su rechazo a esta nueva normativa que regula la prescripción y el uso de medicamentos para animales.
Ha sido en el marco de una jornada con protestas a nivel nacional para demandar que se respete su criterio clínico en la administración de fármacos y exigir al Gobierno una reunión «urgente» para abordar soluciones que sean, argumentan, «reales y efectivas».
Se ha tratado de una nueva movilización en el marco de las que están llevando a cabo contra la nueva regulación sanitaria, en concreto por la aplicación del Real Decreto 666/23, que entró en vigor en enero de este año y que, entre otras cuestiones, modifica el proceso a seguir en cuanto a la prescripción de antibióticos, además de otros requisitos en relación a la comunicación de los datos de prescripciones veterinarias de antimicrobianos.
Olalla de Hoyos, una de las integrantes del grupo de trabajo creado en el Colegio de Veterinarios de A Coruña, ha explicado que se trata de una regulación que afecta tanto a grandes animales como pequeños y que se enmarca en una medida a nivel europeo para frenar la resistencia a los antibióticos.
Sin embargo, ha señalado que en España se les exigirán nuevos requisitos en relación a la administración de los mismos, frente al criterio de otros países comunitarios, y sin que, sostiene, «se respete» su criterio clínico.
Así, ha apuntado que antes decidían «si era necesario o no hacer un cultivo» previo a la administración de un antibiótico y que ahora serán «obligatorios» para poder administrar el fármaco que ellos determinen.
«Si llega un perro con una herida profunda, tendrá que esperar entre siete y diez días para darle el antibiótico», ha asegurado en relación al plazo de espera del cultivo cuando, según ha argumentado, lo que defienden es que se les dejen aplicar sus conocimientos para valorar la necesidad o no del mismo.

Concentración de veterinarios ante la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra. / Rafa Vázquez
Además, ha recalcado que cuando ellos lo administran dan las dosis necesarias y ha asegurado que ahora el cliente deberá adquirir más de las que necesite el animal. «Se van a retrasar los tratamientos y afectará al bolsillo del propietario», ha insistido para aludir también a la repercusión que tienen las multas previstas para un colectivo ,«en su mayoría autónomo».
MANIFIESTO DE LOS VETERINARIOS
«La profesión veterinaria pasa por un grave problema y el el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España (MAPA) no quiere ver la gravedad de la situación. Con el Real Decreto (RD) 666/2023 nos han cortado la libertad de prescripción. No sólo por los antibióticos, que también es importante, si no porque nos limita el poder utilizar muchos principios activos, con la pauta y forma de administración que queremos.
Por ejemplo, no podemos administrar suero fisiológico subcutáneo a pacientes renales, no podemos usar paracetamol en perros, no podemos usar gabapentina para dolor neuropático, no podemos usar buprenorfina por vía transmucosa en gatos, alopurinol en perros con Leishmania,… Y así un largo etcétera.
Este RD no sigue la legislación europea, han tomado sus recomendaciones y las han aplicado de la forma más restrictiva posible.
No puede ser que una ficha técnica, que no está actualizada ni tiene todas las indicaciones, sea un mandato irrevocable a la hora de prescribir un tratamiento. La ciencia avanza y hay muchos estudios que demuestran otras pautas más eficaces y otros usos. Mientras que en Europa, nuestros compañeros gozan de su criterio clínico para adaptar estos avances a su práctica diaria.
Se ha legislado sin hablar con los veterinarios y no se nos ha tenido en cuenta.
No han hecho caso a las alegaciones que se enviaron en su momento, mientras en Europa sí se reconoce a los veterinarios y se escucha su opinión.
Europa reconoce la legítima actividad de venta al pormenor de los tratamientos de los animales a su cargo.
Además, de esa forma es como podemos tener un mejor control de los tratamientos y de los medicamentos para que no existan excedentes, y luchar mejor contra las resistencias y proteger al medio ambiente. Recordemos que empieza a haber mercado negro de medicamentos por culpa de dicho RD y eso es lo que queremos evitar.
Hay muchas más reivindicaciones, pero en lo que nos queremos centrar es que nos devuelvan nuestro criterio clínico, que podamos adaptarnos a los avances científicos sin quedarnos en el pasado y ser capaces de tratar a nuestros pacientes con la rapidez, profesionalidad y rigor científico con la que nuestra profesión siempre se caracterizó».
Enlace de origen : Los veterinarios gallegos exhiben su malestar al Gobierno central con movilizaciones en las cuatro provincias