La crónica de una chica godín en el concierto de los Red Hot Chili Peppers

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La jornada laborar por fin terminó, la luna se asomó con la promesa de ser una noche inolvidable… y lo fue.

 

Red Hot Chili Peppers, una de las bandas de rock predilecta en mi adolescencia (y la de mis hermanos mayores) se presentaría en el Palacio de los Deportes con su gira The Getaway World Tour, el cansancio luego de una larga jornada laboral se apoderaba de mi cuerpo, sin embargo, la emoción contrarrestaba el resultado de las más de ocho horas en el trabajo.

El trayecto al recinto ubicado cerca del metro Velódromo fue armonizado por un par de chelas «camineras»; el sentimiento de ver a tanta gente caminando, artículos en venta que prometen la solidificación de aquel momento, los gritos de «te sobran, te faltan» de los famosos revendedores, ese sentimiento es el detonante de la expulsión de endorfinas en mi pequeño ser.

Luego de ser revisada, llegué a mi lugar y por fin, el momento llegó.

Un poco después de las nueve de la noche Chad Smith, Flea y Josh Klinghoffer salían al escenario para calentarlo un poco, luego de algunos acordes armoniosos de aquella batería, bajo y guitarra, Anthony Kiedis salió de entre las sombras para hacer explotar el escenario con ‘Around The World’ para luego rifarse con ‘Snow’.

Los éxitos empezaban a sonar, regresábamos a nuestra juventud y de repente, el presente se asomaba con las rolas actuales, los Red Hot Chili Peppers nos hicieron viajar al pasado y al presente, ‘By The Way’, ‘Under The Bridge’, ‘Scar Tissue’, ‘Dark Necessities’ y por supuesto su clásico de ayer y hoy ‘Californication’, hicieron rockear a las más de 20 almas en aquel recinto.

La energía que cargan estos tíos es impresionante, entre saltos al estilo chapulín y bailes extravagantes, esta banda sabe cómo complacer a su público, no por nada las más de tres décadas de su existencia.

Era el momento (al que denomino) de hacerse del rogar, la banda californiana salió del escenario y empezó uno de los momentos más emotivos de la noche.

Imágenes de todos los héroes anónimos que ayudaron a levantar piedras, haciendo la señal de silencio, descansando luego de ayudar por días e incluso de la perra rescatista Frida, se proyectaban en la pantalla para culminar con la bandera mexicana.

Fue momento justo en que los recuerdos y la energía vibrante del presente se unieron para gritar al unísono de miles de desconocidos “México”.

Luego del pequeño homenaje, los Red Hot Chili Peppers salieron para interpretar algunas estrofas  de ‘A Face In The Crowd’ de Tom Petty para dar paso a  ‘Goodbye Angels’, cerrando este increíble evento con el éxito ‘Give It Away’.

Valió la pena rifarme un concierto luego de trabajar (y luego a mi edad), estos jóvenes del ayer me hicieron vibrar. En definitiva, se convirtió en uno de mis conciertos favoritos.

 

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